La Bestia hace honor a su nombre: es una lana ultra gruesa, enorme entre las manos, que no se hila sino que se enfieltra, y conserva así todo el volumen y la esponjosidad de la fibra.
Es merino de ovejas de Huelva, lavado, cardado y enfieltrado hasta conseguir este grosor. Es perfecta para tejer con agujas muy gruesas o con los brazos: mantas, cojines, cuellos enormes y piezas de decoración que se terminan en una tarde.
Al no estar hilada, es más delicada que una lana convencional, así que conviene tejerla con suavidad, sin tirar demasiado, para que conserve su forma y su cuerpo.